Facturar concierto sin ser autónomo

¡Ey, artista del escenario!

Imagina esto: acabas de clavar un temazo en un concierto épico, el público enloquece, y ahora toca cobrar sin que te dé todo el bajón burocrático. ¿Facturar por ese bolo sin pasarte al mundo de los autónomos? En España sí se puede si vas con pies de plomo y cumples las normas básicas para no cruzarte con Hacienda o la Seguridad Social. Olvídate de los trámites eternos y enfócate en lo que brilla: tu música. Te desmenuzamos el tema de manera directa, con un toque fresco, para que salgas pitando a por más gigs.

¡Que empiece el show!

¿Es factible cobrar por un concierto sin ser autónomo?

¡Pues sí! ¡Pero no puede ser algo rutinario! Tiene que ser algo puntual y, además, hay que cumplir ciertos requisitos impepinables.

Si tus bolos son ocasionales –un festival aquí, una sala allá–, puedes facturar sin inscribirte como autónomo, siempre que no sea tu fuente principal de ingresos y mantengas las cifras controladas.

Regístrate en Hacienda para cubrirte las espaldas, y recuerda: el famoso tope del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) es más un consejo de los expertos que una norma real. La Seguridad Social lo toma como referencia, pero el veredicto final lo da el inspector que te toque. Desgranémoslo para que no haya sorpresas molestas.

Guía rápida: cómo facturar tu próximo concierto sin dramas

Aquí tienes un roadmap sencillo para que cobres por esa actuación como un pro, todo legal y sin enredos:

Regístrate en Hacienda (¡tranqui! ¡Es easy peasy!)

Debes notificar a los men in black de Hacienda que vas a hacer algún bolo esporádico como músico. Usa el modelo 036 o el 037 (este último es el express para personas físicas). Hazlo online desde su portal o en una delegación –en un plis. Así entras en el Censo de Empresarios, Profesionales y Retenedores, básicamente un «hola, facturaré un par de veces, pero sin compromisos fijos». Ni siquiera te obligan a trabajar, es solo un paso para jugar limpio.

Monta tu modelo de factura reshulón

Para cada concierto, saca una factura que pase el filtro sin problemas. Incluye lo esencial:

  • Tus datos: Nombre completo, DNI/NIF y dirección.
  • Info del contratante: Nombre o empresa (sala, promotor o festival) y su NIF.
  • Detalle del curro: «Actuación en vivo en el evento del [fecha]».
  • Precio base: Cuánto te cae por el show.
  • IVA al 10% o al 21%: Súmalo si el cliente es empresa o autónomo.
  • Retención IRPF: 15% habitual (o 7% si eres novato), un pago anticipado que se compensa en la Renta.

Ejemplo rápido: Supón 400 € por el bolo.+21% IVA: 400 € + 84 € = 484 €.-15% IRPF: 484 € – 60 € (aprox.) = 424 € neto para ti.

¿Te da mal rollo? Hay templates gratuitos por doquier y apps que lo simplifican. En nuestro curso de facturación para artistas te lo dejamos más que mascadito con ejemplos reales.

Mantén a Hacienda contenta (que los Men in Black te dejen en paz)

Vale, no eres autónomo, pero sí tienes que declarar tus ganancias:

  • IRPF en la Renta: Suma todos los ingresos de bolos. ¿Recuerdas la retención del 15% o del 7%? Pues eso es dinero que ahora te vas a ahorrar porque ya está pagado.
  • IVA trimestral: Con el modelo 303, liquidas lo cobrado cada tres meses. También tienes que cerrar el año con el 390, un repaso global que hay que hacer antes del 1 de febrero.

Si la jerga fiscal te marea, déjanoslo a nosotros por cuatro duros, o prueba una cooperativa de facturación (spoiler: te lo cuento luego).

Baja del radar cuando acabes el tour

Tras uno o dos conciertos, si no hay más, cancela con el mismo 036/037. Es tu «adiós por ahora» a Hacienda, para no arrastrar obligaciones innecesarias. Recuerda que si no cierras la persiana tendrás que seguir entregando los modelos de IVA, aunque estén a 0, y eso no mola nada.

Claves infalibles para no pisar minas al facturar conciertos sin autónomo

Para estar a salvo, atiende a estas dos reglas de oro:

  • Esporádico al 100%: Nada de bolos semanales; si es habitual, te podrían tildar de pro full-time y mandarte al RETA.
  • Ingresos moderados: El SMI 2025 marca 1.184 € mensuales o 16.576 € anuales (brutos en 14 pagas). No es ley estricta, sino un umbral que asesores y la SS usan para medir si es «bajo perfil». Sentencias judiciales lo avalan para casos puntuales, pero ojo: el inspector decide.

¡Cuidado con las multas! Si acumulas o superas eso de forma constante, te podrían retrotraer al RETA con recargos y sanciones de años atrás. Juega seguro y quédate por debajo.

El hack definitivo: las empresas de facturación a tu rescate

¿El papeleo te quita las ganas de ensayar? Prueba las empresas como Musicing, ideales para músicos con agenda ligera. Así va:

  • Alta rápida en la coope.
  • Ellos facturan por ti y lidian con Hacienda.
  • Cobras como nómina limpia, sin IVA ni IRPF en la cabeza.

Pagas una comisión mínima, pero ganas paz y cero fallos. Legal, ágil y barata para bolos aislados.

Tips pro para facturar bolos y dormir tranquilo

  • Trackea todo: Anota ingresos para no rozar el SMI (recuerda, esto es una guía, no la biblia; un inspector podría verlo distinto).
  • Archiva facturas: Emite y guarda, por si piden pruebas.
  • Pide consejo experto: Un gestor te salva de líos por unos euros.
  • Abraza las coopes: Si buscas cero estrés, son oro puro.
  • SMI en radar: Referencia útil, pero flexible; hay jurisprudencia que respalda lo esporádico, aunque el criterio final es humano.

Con esto ya pillas el rollo legal y las movidas prácticas. Si quieres profundizar echa un ojo a nuestro artículo general sobre facturación como artista sin ser autónomo –mucho en común con lo tuyo.

Y si te quedan dudas o quieres tenerlo clarinete, apúntate a nuestro curso y serás sensei de la facturación.

Quique

Músico, educador y emprendedor. Transformo pasión en proyectos que inspiran a la próxima generación musical.

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